¡Las cifras escandalosas de los alimentos que acaban en la basura! El 33,1% de los hogares españoles tiran a la basura alimentos elaborados (recetas).
Este porcentaje crece hasta el 70,1% para los hogares que tiraron alimentos sin elaborar. En total, los hogares españoles desperdiciaron 1.183,42 millones de kilos o litros en 2023. Una barbaridad.
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¡Las cifras escandalosas de los alimentos que acaban en la basura!
Los hogares españoles desperdiciaron durante 2023 un total de 1.183,42 Millones de kilos o litros. Esto supone un 1,1 % más que el año anterior, aunque esta cifra es un 5,0% inferior a la registrada en 2021, y un 13,2% inferior al 2020.
¿Somos conscientes del significado de estos datos? ¿Son suficientes las campañas informativas y de concienciación en materia de desperdicio puestas en marcha por los organismos oficiales?

630.000 hogares se suman al desperdicio de alimentos
La proporción de hogares que tiraron alimentos sin elaborar en 2023 fue del 70,1 %, una cifra
ligeramente inferior al 70,9 % registrado el año anterior.
Pero el comportamiento es diferente para las recetas: la proporción de hogares que tiran elaboraciones es del 33,1 %, tres puntos porcentuales más que en 2022. Esto ha supuesto un aumento en más de 630.000 hogares que desperdiciaron recetas respecto al año anterior.
Hay que distinguir dos maneras de desperdiciar recetas:
- desde la cazuela o plato,
- o desde la nevera.
En ambos casos crece el número de hogares que desperdiciaron, especialmente desde la nevera.
Aquellos que tiraron desde ambas fuentes (tanto nevera como plato) se redujo en 2,9 puntos porcentuales (son el 41,9 % de los hogares que tiraron recetas).
Preservar en la nevera alimentos cocinados de forma eficiente
Dos de cada tres kilos-litros del total de recetas desperdiciadas son platos elaborados que vienen de la nevera, un aumento significativo con respecto al año anterior.
Estos datos hacen necesario que los hogares, por un lado, sean capaces de encontrar equilibrio entre los momentos de consumo dentro y fuera del hogar. Y, por otro lado, preservar los alimentos cocinados de forma eficiente en la nevera
De esta forma se conseguiría evitar el desperdicio por una mala planificación y almacenamiento de los alimentos cocinados (recetas).

El cubo de la basura de los alimentos sin elaborar
Los productos sin elaborar son los que mayor peso tienen en el cubo de la basura. Suponen 3 de cada 4 kilos-litros desperdiciados por los hogares.
Sin embargo, la proporción de productos sin elaborar está menguando año tras año debido al
trasvase que hemos identificado anteriormente hacia un mayor desperdicio de platos
elaborados, como puede verse en la siguiente imagen:

Tendencia después de la pandemia
En la etapa postpandemia, las recetas ganan, año tras año, relevancia en el cubo. Si comparamos la evolución de ambas tipologías de desperdicio con los años anteriores, podemos ver como las tendencias de cada uno siguen caminos totalmente divergentes.
Los productos sin elaborar ven reducido su volumen desperdiciado en un 1,7 % respecto a 2022, un 10,5% respecto a 2021, o un 21,1% respecto a 2019.
Por el contrario, las recetas aumentan su volumen desperdiciado en un 11,3% con respecto a 2022, y
un 18,7% y 35,3% con respecto a 2021 y 2019 respectivamente.
Mejor las frutas y verduras; peor los lácteos, pescados, legumbres y arroz
A pesar de la buena evolución de los alimentos sin elaborar, esto no ocurrió de manera transversal entre las múltiples categorías de alimentos.
Los frescos, y especialmente frutas y verduras y hortalizas vieron reducir su volumen de desperdicio, aspecto muy positivo al ser grupos de alimentos que mayor peso tienen en el cubo.
Sin embargo, otras categorías como lácteos, pescados, legumbres o arroz tuvieron una peor gestión, viendo aumentar su volumen de desperdicio.

¿Y que pasa con los alimentos cocinados, las recetas?
En cuanto a las recetas, el aumento en su volumen desperdiciado es casi transversal a todas ellas, y en muchos casos, a doble dígito, especialmente a platos con menor carga económica asociada como:
- legumbres y potajes,
- sopas o cremas,
- ensaladas o gazpachos,
- o platos de base patatas.
Es importante mencionar que, la buena gestión de verduras como productos sin elaborar se ve empañada con un aumento sustancial del desperdicio de platos de base verdura, así como ensaladas.
Se pude observar un trasvase, es decir, los hogares han sido más cuidadosos con no dejar estos productos echarse a perder “en crudo”, pero una vez cocinados han acabado de igual manera en el cubo de la basura.
Recetas de legumbres
Si tenemos en cuenta los platos de legumbre, los que más han aumentado el desperdicio son los de base alubias (fabadas, judías, etc.) y los de base garbanzos (cocidos, potajes, etc.).
Si bien, es cierto que estos platos han ganado presencia en nuestros menús semanales, la tasa de desperdicio ha aumentado y explican un tercio del incremento de desperdicio total de recetas.
Platos con base de verduras y hortalizas
En cuanto a los platos de base verduras y hortalizas junto con ensaladas, explican otro tercio del
aumento del desperdicio de recetas, destacando espárragos, brócoli, calabacín y berenjenas como ingredientes o platos cuyo volumen desperdiciado más aumentó.
El perfil de hogar que peor gestionó recetas durante 2023 fue el colectivo menor de 35 años, aunque los hogares formados por retirados y hogares pequeños de 1 o 2 individuos también están detrás de una peor gestión de las recetas. Por regiones, el arco Mediterráneo y el Norte Centro destacan por ver aumentar su volumen de desperdicio en gran medida.
